Las autoridades francesas investigan el hallazgo de los restos de cinco bebés en un departamento de la ciudad de Orange, Francia, un caso que conmocionó al país y que mantiene bajo custodia hospitalaria a una mujer de 32 años, mientras los investigadores intentan determinar las circunstancias de las muertes.
El descubrimiento se produjo después de que la mujer acudiera a un hospital tras dar a luz en su vivienda. Según la investigación preliminar, el parto ocurrió al término de un embarazo que, de acuerdo con el testimonio de su pareja, pasó inadvertido para él.
Tras regresar al domicilio, el hombre comenzó a revisar armarios y espacios de almacenamiento en busca de explicaciones y encontró, ocultos entre cajas de cartón y bolsas de plástico,los restos óseos de cuatro recién nacidos y el cuerpo de un quinto bebéen avanzado estado de descomposición. Posteriormente, alertó a las autoridades.
La Fiscalía de Carpentrasabrió una investigación por presunto homicidio de menoresy ordenó la intervención de la Gendarmería y de especialistas forenses, quienes inspeccionaron el inmueble durante varias horas.
Las autopsias deberán establecer cuándo nacieron los bebés, si llegaron a respirar y si fallecieron antes, durante o después del parto, elementos considerados fundamentales para determinar eventuales responsabilidades penales.
Bajo custodia
La mujer permanece ingresada bajo custodia en un centro hospitalario, mientras que su pareja fue interrogada por los investigadores y posteriormente quedó en libertad provisional. Según fuentes judiciales, el hombre sostuvo que desconocía por completo los embarazos de su compañera.
Como medida de protección, la Fiscalía puso bajo tutela provisional al recién nacido y remitió el caso de los otros dos hijos de la pareja, de ocho y nueve años, a los servicios de protección de la infancia para evaluar su situación y garantizar su bienestar.
Florent Jean, un vecino, contó que los hijos mayores iban a la escuela primaria local. La madre “iba a recogerlos al colegio a la hora del almuerzo para comer”, y su pareja estaba fuera, trabajando todo el día, dijo.
El hallazgo provocó consternación entre los vecinos del edificio, situado en esta localidad de unos 30.000 habitantes de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul.
Residentes consultados por medios franceses describieron a la familia como discreta y afirmaron no haber observado comportamientos que hicieran prever una situación de estas características.
