Guaynabo – Para Lena Burke, rendir homenaje a Celia Cruz trasciende el reto artístico. La cantautora cubana creció escuchando la música de la llamada “Reina de la Salsa”, cuya voz formó parte de su infancia y dejó una huella en su manera de entender la música.
Ahora, esa admiración de toda una vida cobra un nuevo significado al asumir la responsabilidad de interpretar su legado junto a la Orquesta Filarmónica Arturo Somohano en el espectáculo “Azúcar: 100 años de Celia Cruz”.
En entrevista con El Nuevo Día, Burke habló sobre el vínculo que la une a la inolvidable artista, el desafío de honrar su esencia desde su propia identidad y la emoción de presentar este tributo ante el público puertorriqueño el sábado, 15 de agosto, a las 8:30 p.m., en el Centro de Bellas Artes de Santurce.
“Llevo un tiempo haciendo algunos homenajes de doña Celia y es algo que me viene de familia. Esto es con mucho cariño y respeto, porque Celia hizo una carrera impecable y cantaba de una manera que nadie puede imitar. Ella fue única”, destacó la artista, agradecida de formar parte de la celebración del centenario de la legendaria cubana.
Ese vínculo, explicó, también está marcado por la historia de su familia. Su abuela, la cantante Elena Burke, compartió escenarios y una estrecha amistad con Celia Cruz, una relación que terminó convirtiéndose en parte del legado familiar.
“Mi abuelita Elena Burke era cantante en Cuba también, bolerista. Ella y Celia estuvieron juntas en un grupo que se llamaba ‘Las Mulatas del Fuego’, en los años 50. Hay una historia familiar muy linda: ellas fueron amigas hasta que fallecieron ambas. Celia escuchaba la música de mi abuela en su casa en Nueva York, y mi abuela la escuchaba en su casa en La Habana”.
1 / 14 | De los archivos de El Nuevo Día: recordando a Celia Cruz y su conexión con Puerto Rico. Una muy joven Celia Cruz en los comienzos de su carrera musical. – El Nuevo Día
Ese recuerdo familiar despertó desde muy pequeña su admiración por la intérprete de “Quimbara”, incluso en una época en la que escuchar su música en Cuba no era algo habitual.
“Cuando yo era chiquitica, escuchar a Celia en Cuba estaba prohibido, por cuestiones de política, pero en mi casa sí se escuchaba. Y una vez yo le dije a mi abuela: ‘¿Quién es esa?’. Y ella me dijo: ‘Esa es la cantante más grande que ha dado Cuba, se llama Celia Cruz’. Eso nunca se me olvidó”, recordó la cantautora, con tres décadas de trayectoria.
Los años le brindaron la oportunidad de conocer personalmente a la artista a la que tanto admiraba, un encuentro que aún conserva con especial cariño.
“Celia fue a ver a mi madre, Malena, cantar en Miami, y yo era la pianista de mi mamá. Ahí conocí a Celia, en 1995. Tuve la dicha de abrazarla y conocerla. Es un recuerdo muy lindo; para nosotros siempre ha sido parte de la familia”, dijo.
Más allá de esos recuerdos, Burke considera que el legado de Celia Cruz sigue vigente por el alcance universal de su música y el ejemplo que dejó para las nuevas generaciones de artistas.

“Celia ha sido tan grande que es universal, traspasó fronteras, la escuchan en todas partes. Aunque la gente no sepa lo que está diciendo, baila con la música de Celia y la disfruta. Es un ejemplo muy grande a seguir, y para mí es un grandísimo reto y, a la vez, un honor venir a Puerto Rico, que es una tierra que ella quiso tanto”, añadió la también pianista.
El espectáculo recorrerá algunos de los momentos más emblemáticos de la carrera de la artista cubana a través de éxitos inolvidables como “Quimbara”, “La vida es un carnaval”, “La negra tiene tumbao”, “Que le den candela” y muchos otros, presentados mediante arreglos para la Orquesta Filarmónica Arturo Somohano, bajo la dirección del maestro Isidro Infante.
Por otro lado, como muestra de la admiración y el respeto que siente por su compatriota, recientemente lanzó el tema “A Celia”.
“Esta canción tiene mucho de Puerto Rico”, contó la artista al destacar la participación de colegas como La India, José Alberto “El Canario”, Gonzalo Rubalcaba, Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle y el arreglo de Cucco Peña.
Burke adelantó que espera compartir esa composición con el público puertorriqueño como parte de una celebración que considera especialmente significativa.
“Estoy feliz de poderla tocar con la filarmónica, y aunque no vengo en este momento a promocionar la canción, qué mejor lugar para presentarla que acá, en Bellas Artes. Yo pienso que la luz de Celia está guiando el camino de la canción y de este show, porque ella quiere que ese homenaje suceda aquí en la isla”, dijo con entusiasmo al hablar sobre el centenario del nacimiento de la legendaria artista.
La respuesta que ha recibido el sencillo también ha sorprendido a la cantautora, quien vive esta nueva etapa de su carrera desde la independencia artística.
“Yo estoy flipando en colores, como se dice por ahí, porque no me lo creo, la verdad. Hace tiempo que no grababa, salí de una multinacional, me convertí en artista independiente, saco esta canción y empiezan a suceder cosas muy lindas”, aseguró Burke.
Finalizando, al preguntarle cómo describiría a Celia Cruz, Burke no dudó en resumir su legado con una sola palabra: irrepetible.
“Alguien irrepetible, como se llama uno de sus discos… porque yo no creo que vuelva a haber otra Celia Cruz. Es de esas mujeres que marcaron e hicieron historia. Todas las mujeres que hoy en día lo tenemos un poco más fácil en la industria es por mujeres como Celia Cruz”, concluyó la cubana sobre su compatriota.
1 / 11 | Exhibición “Azúcar: 100 años de Celia Cruz” llega a Puerto Rico. La exhibición “Azúcar: 100 años de Celia Cruz”, una exclusiva colección de memorabilia original que celebra el centenario del nacimiento de la inolvidable Reina de la Salsa.
– Suministrada
