Opinión
Explica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.
Esta “mancha fría”, entre otros factores, debe entenderse como señales conectadas de una transformación oceánica mayor, escribe Rafael Méndez Tejeda
22 de junio de 2026 – 11:00 PM
Las opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.
En un planeta que se calienta, hay una zona del Atlántico Norte que parece ir contra la corriente. Al sureste de Groenlandia, entre Islandia y el Atlántico subpolar, una extensa región oceánica se ha enfriado cerca de 1 °C durante los últimos 160 años. Los científicos la identifican como la “mancha fría”. Su existencia no contradice el calentamiento global. Al contrario, podría ser una de sus señales más inquietantes, especialmente para la cuenca del Atlántico.
Guías de Opinión
Las columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna.
