Antes de iniciar una operación agrícola, las personas que apunten al desarrollo de una empresa enfocada en el cultivo de la tierra deben contar con un plan de negocios que le ayude a monetizar sus cosechas, previo a colocar la primera semilla.
Además, tendrán que empaparse de los asuntos relacionados a la importación de productos frescos, saber qué tipo de frutos son viables en el terreno que aspira a sembrar, incluyendo la topografía y disponibilidad de agua en el lugar.
Al explicar el procedimiento para establecer una agroempresa, Ana Rodríguez Gómez, directora ejecutiva de la Corporación Juvenil para el Desarrollo de Comunidades Sostenibles, conocida como AgroInnova, explica que, “antes de hacer un trabajo en su finca, primero busquen quién es su agrónomo del Departamento de Agricultura (DA)”.
“Esto para que no pierdan la oportunidad de tener incentivos del DA y convertirse en bona fide. Si empiezan a sembrar y construir y, no tienen la certificación, no van a poder tener los incentivos porque estos son por desembolso”, reveló.
“(Los desembolsos) tienen que ser aprobados, antes de empezar a construir. Estos desembolsos son para construcción, maquinaria, entre otras (operaciones) y, eso lo maneja el DA”, insistió.
Destacó la importancia de crear negocios derivados de la agricultura porque contribuyen a “reemplazar las importaciones”.
Puerto Rico importa el 90% de los alimentos que consume, según la ejecutiva.
Igualmente, Rodríguez Gómez reconoció que personas jóvenes se han animado “para poder aportar a alimentar a su país”, en sectores como pequeños rumiantes, ganadería y, agricultura agroecológica, tradicional e hidropónica.
Orejitas ineludibles
La ejecutiva mencionó algunos factores relevantes a la industria agrícola, entre estos, el estudio de suelo que, según Rodríguez Gómez, “es lo primero que la persona debe ver, antes de hacer nada”.
“Hay una herramienta que se llama el Map Tool del Caribbean Climate Hub que contiene elementos como: la localización de la finca, te dice cuánto llueve, qué tipo de suelo y qué puedes sembrar. Es un informe completo de esa finca, incluyendo topográfico y, si tiene agua o no”.
De otra parte, subrayó: “No siembres nada que no tengas vendido”.
“Nosotros (AgroInnova) desarrollamos una guía agroempresarial, la cual tiene una encuesta para que la persona pueda ir a su comunidad inmediata. Por ejemplo, si tienes una finca en Caguas, no vas a ir a hacer la encuesta en Rincón, sino que vas a los restaurantes cercanos a la finca”, expuso.
“Si es un terreno pequeño que no vas a vender (los productos) a distribuidores, debes asegurar que lo que siembres ahí, es lo que necesita tu comunidad y los restaurantes de la zona. Ahí es que tomas la decisión de qué es lo que vas a sembrar”, apuntó.
Así las cosas, luego de decidir qué sembrar, hay que asegurarse de contar con la maquinaria requerida para preparar el terreno.
“En nuestro programa de maquinaria, le ayudamos a preparar el terreno para siembra; tenemos arado, perforado, si es que van a sembrar plátano, tenemos un motocultor si el área tiene mucha jalda. Entonces, la persona empieza a sembrar”, detalló Rodríguez Gómez, al agregar que AgroInnova recibe participantes de todo el archipiélago borincano.
De acuerdo con la experta, antes de iniciar una operación agrícola, es imprescindible tener un plan de negocio y una estructura legal.
“Debes saber qué es lo que conlleva tener un negocio agrícola. Debes tener una estructura legal, saber cuáles son tus fortalezas, debilidades, amenazas y cuáles son las oportunidades que existen a nivel interno y externo”, sostuvo.
Según Rodríguez Gómez cuando las personas comienzan a cultivar, sin contar con un plan de negocios que, incluya a quién vender la cosecha, “pierden la siembra porque no tenían a quién venderla”.
“No puedes cosechar 100 libras de cilantrillo y después empezar a vender. Tienes que hacer eso antes de sembrar. Si nadie en el área lo compra, tienes que visitar restaurantes, supermercados, a ver cuál es la disponibilidad de comprarte”, mencionó.
“Todo eso lo tienen que hacer antes de empezar a sembrar porque, de lo contrario, se pierde la siembra. Además, hay que aprender a poner los precios y saber calcular cuáles van a ser los gastos”, agregó.
Entretanto, recalcó que, “empezar a sembrar a lo loco, no es una opción, a menos que siembres para ti mismo. Pero si quieres tener un negocio que genere ingresos, debes tener un plan de negocio”.
Retos
Uno de los principales desafíos para la agricultura es la escasez de mano de obra.
Para atajar la situación, el agroempresario debe saber cómo integrar la tecnología agrícola en su operación -“drones e hidropónicos” por ejemplo-para de esa forma, lidiar con la falta de manos para la siembra.
Igualmente, apuntó a la falta de seguros para las siembras, el hurto de productos y la falta de organización como otros de los retos que encaran los agroempresarios.
“Uno de los retos principales en la agricultura, es la no formalización de los negocios agrícolas. Hay muchos agricultores que no están formalizados, que no son bona fide y eso evita que puedan recibir inversiones”, lamentó.
Por otro lado, reveló que, “todo lo que se siembre en Puerto Rico tiene el potencial de venderse… todo”.
Si el agroempresario no cuenta con un terreno propio, AgroInnova posee una finca demostrativa de 54 cuerdas, ubicada en el barrio Hormigas de Caguas, donde alquilan espacios para siembra.
Sin embargo, primero deberá tomar un adiestramiento, para entonces, “sembrar en nuestra finca con una renta y, le damos el contrato a 10 años para que se pueda hacer (agricultor) bona fide”.
El valor agregado como oportunidad
Otra de las oportunidades en la agroindustria, es el desarrollo de productos de valor agregado.
“El valor agregado genera más ingreso que vender el producto fresco. Eso sí; conlleva más mano de obra, porque no es lo mismo recoger el pimiento y el ají para venderlo fresco, que venir a la planta de manufactura, sacar una etiqueta y hacer sofrito, pero en volumen, te genera más el producto de valor agregado que el producto fresco”, confesó Rodríguez Gómez.
Finalmente, manifestó que, “necesitamos sembrar para comer”.
“Cada vez, el alimento se está poniendo más caro porque las importaciones siguen subiendo y nosotros no tenemos control de eso. Pero sí tenemos control de empezar a sembrar, hay tierra disponible y hay mucha tecnología agrícola que se puede poner en práctica para que las personas puedan sembrar”, esbozó.
“La seguridad alimentaria empieza en la casa y luego, va creciendo. Pero si quieres comenzar un negocio en la agricultura, es viable, se puede hacer el dinero como si tuvieses cualquier tipo de negocio. Pero lo importante es que tengan un plan”, concluyó.
Para detalles, puede acceder a: agroinnovapr.com.
