El implante de hormonas bioidénticas, a través de ‘pellets’, ayuda a equilibrarlas y mejorar la calidad de vida
19 de agosto de 2016 – 12:00 AM
Archivo
Esta historia fue publicada hace más de 9 años.

Tiene 45 años y dice que hace unos seis comenzó a notar señales de que su organismo estaba cambiando. Tenía mucho sueño durante el día, cansancio constante, muy pocas ganas de hacer ejercicios “y todo se me olvidaba”, comenta María Lydia, quien prefiere no identificarse con su apellido.
