Bogotá- Las autoridades colombianas elevaron el martes a 69 los muertos por el accidente en un avión militar ocurrido la víspera que dejó heridos a otros 57 uniformados, en uno de los siniestros aéreos más graves registrados en el país en las últimas décadas.
Un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se estrelló en Puerto Leguízamo, un poblado ubicado en la Amazonía colombiana, poco después de despegar. Pretendía transportar a los militares a otra población del mismo departamento de Putumayo cuando se precipitó a tierra.
El Comando General de las Fuerzas Militares dijo en el último balance que, tras consolidar la información, establecieron que iban a bordo 126 personas. La víspera aseguraron que había 128.
El ejército confirmó el deceso de 61 de sus militares, la mayoría soldados; la Fuerza Aeroespacial Colombiana seis de sus miembros y la Policía Nacional dos más.
Las autoridades aún investigan la causa del siniestro y han dicho que no hay indicios de que se haya tratado de un ataque de grupos ilegales.
El presidente Gustavo Petro decretó tres días de duelo nacional por el fallecimiento de los militares y policías, en los cuales se izarán las banderas a media asta en los edificios estatales y anunció que se les realizarán honores póstumos.
“Hoy Colombia está de luto ante tan trágica pérdida de vidas humanas, cuyo recuerdo y servicio al país será permanente en la memoria de todos los colombianos”, dice el decreto de la declaratoria.

Familiares en busca de sus heridos
Manuel López acudió el martes al Hospital Militar Central de Bogotá en busca de su primo Antonio López, uno de los supervivientes del fatal accidente aéreo.
En medio de la incertidumbre por su estado de salud, López dijo a la prensa que decidió buscar a su familiar en el hospital de la capital colombiana sin certeza de su paradero. Aseguró que la familia recibió información de que estaba vivo, pero no el detalle de dónde está siendo atendido, dado que los 57 militares heridos fueron trasladados a centros médicos de Bogotá y Florencia, en la región amazónica.
Yeferson de la Hoz también llegó el martes al hospital para acompañar a su primo, el soldado Mauro Peñaranda Almeida. Aseguró que sufrió una quemadura en la espalda.
“Que sigamos siendo fuertes, porque para las personas que perdieron sus hijos no hay nada que pueda reparar”, dijo a la prensa Luz Huertas, tía de otro de los heridos.
Cuestiona donación de avión “chatarra”
El accidente revivió un debate sobre el estado de la flota aérea colombiana.
Petro, el primero de tendencia izquierdista en gobernar el país, ha cuestionado que gobiernos anteriores permitieran operar un avión “tan viejo” e insistió en la necesidad de renovar la flota.
Petro ha dicho que el Hércules C-130 fue comprado a Estados Unidos y luego que fue donado.
“Un ejército no puede defender ni a su pueblo con regalos chatarra. Lo que no les sirve nos los regalan y sale más costoso el regalo que comprarlo nuevo”, aseguró Petro en la red social X.
Estados Unidos informó en 2020 sobre la donación de un Hércules C-130 a la Fuerza Aérea de Colombia en el marco del programa de donación de artículos de defensa excedentes, según la revista oficial del Departamento de Estado estadounidense. Explicó entonces que Colombia adaptaría la aeronave a sus necesidades.

En 2021 Colombia informó la recepción de otras dos aeronaves Hércules C-130 provenientes de Estados Unidos que apoyarían operaciones de ayuda humanitaria, transporte de personal y misiones relacionadas con la seguridad.
El expresidente Iván Duque (2018-2022) defendió el martes en X la donación que recibió su gobierno de Estados Unidos e indicó que ese tipo de aeronaves “siguen operando con el mismo modelo en 50 países” y exhortó a Petro a que investigue si hay una conexión entre el “peso del avión al despegar y el tamaño de la pista”.
Las autoridades locales de Puerto Leguízamo, donde ocurrió el accidente, han llamado la atención sobre las malas condiciones del aeropuerto, vital para la población a la que sólo se puede acceder vía aérea o fluvial.
