Washington- Un nuevo tipo de píldora redujo drásticamente el colesterol que obstruye las arterias en las personas que siguen teniendo un alto riesgo de ataques cardíacos a pesar de tomar estatinas, informaron investigadores el miércoles.
Aún es experimental, pero la píldora ayuda al organismo a eliminar el colesterol de una forma que hoy sólo puede hacerse con medicamentos inyectados. Si la Administración federal de Drogas y Alimentos (FDA, en inglés) la aprueba, la píldora, llamada enlicitida, podría ofrecer una opción más fácil de usar a millones de personas.
Las estatinas bloquean parte de la producción hepática de colesterol y son la piedra angular del tratamiento. Pero incluso tomando las dosis más altas, muchas personas necesitan ayuda adicional para reducir su colesterol LDL, o “malo”, lo suficiente para cumplir las directrices médicas.
En un importante estudio, se asignó aleatoriamente a más de 2,900 pacientes de alto riesgo a añadir una píldora diaria de enlicitida o un fármaco ficticio a su tratamiento estándar. Los usuarios de enlicitida experimentaron un descenso del colesterol LDL de hasta el 60% en seis meses, según informaron los investigadores en la revista New England Journal of Medicine.
Existen otras pastillas que los pacientes pueden añadir a sus estatinas “pero ninguna se acerca al grado de reducción del colesterol LDL que observamos con la enlicitida”, afirmó la autora principal del estudio, la Dra. Ann Marie Navar, cardióloga del Centro Médico UT Southwestern.
Según los investigadores, ese beneficio sólo disminuyó ligeramente al cabo de un año, y no hubo diferencias de seguridad entre los que tomaron la píldora o el placebo. Una advertencia: la píldora debe tomarse con el estómago vacío.
Las cardiopatías son la principal causa de muerte en el país, y el colesterol LDL elevado, que provoca la acumulación de placa en las arterias, es uno de los principales factores de riesgo de infarto e ictus. Aunque un nivel de LDL de 100 se considera adecuado para las personas sanas, los médicos recomiendan reducirlo al menos a 70 una vez que las personas desarrollan colesterol alto o cardiopatías, e incluso más bajo para las que tienen un riesgo muy alto.
Las estatinas como Lipitor y Crestor, o sus equivalentes genéricos baratos, son muy eficaces para reducir el LDL. Como ayuda adicional, algunos potentes fármacos inyectables actúan de forma diferente, bloqueando una proteína hepática denominada PCSK9 que limita la capacidad del organismo para eliminar el colesterol de la sangre.
Sin embargo, sólo una pequeña parte de las personas que podrían beneficiarse de los inhibidores de la PCSK9 los utilizan. Aunque los precios de estas costosas inyecciones han bajado recientemente, a los pacientes les sigue disgustando administrárselas y, según Navar, son más complejas de prescribir para los médicos.
Merck financió el estudio del miércoles, que aporta algunos de los datos finales necesarios para solicitar a la FDA la aprobación de la enlicitida. La FDA ha añadido el fármaco a un programa que promete revisiones ultrarrápidas.
La investigación ofrece “pruebas convincentes” de que la nueva píldora reduce el colesterol tanto como las inyecciones de PCSK9, escribió en la revista el Dr. William Boden de la Universidad de Boston y el VA New England Healthcare System, que no participó en el estudio.
Boden advirtió que aún no hay datos que demuestren que la reducción del colesterol de la píldora se traduzca en menos infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares y muerte. Se necesita mucho más tiempo que un año para demostrarlo. Merck tiene en marcha un estudio con más de 14,000 pacientes para saberlo.
