La Navidad boricua posee un aroma y un color particular que “la voz nacional de Puerto Rico”, Danny Rivera, sabe capturar con maestría.
Mediante el evento musical “Atardecer Navideño”, celebrado esta tarde en el balcón de la sede de la Fundación Nacional para la Cultura Popular (FNCP), en el Viejo San Juan, los presentes se adentraron en la esencia misma de las parrandas y la unión familiar, donde la música se convirtió en el puente entre la melancolía y la celebración de sus raíces.
Este 2025, la esperada cita anual fue doblemente especial. Además de servir como un lienzo musical en que se pintaron los recuerdos de tradiciones que se resisten al olvido, el evento también supuso un aplauso en honor a la vida de Javier Santiago, fundador y director ejecutivo de la FNCP, quien falleció el 1 de octubre.
Santiago fue una figura clave en la promoción y preservación del patrimonio cultural puertorriqueño. Antes de comenzar la presentación de forma oficial, se solicitó un minuto de silencio para recordarlo.
La velada arrancó a las 5:00 p.m. bajo un nuevo formato y un número de asistencia que pareció superar el de ediciones anteriores. “Adeste fideles”, el clásico cristiano usado en la bendición de la Natividad en Francia, España, Portugal, Alemania e Inglaterra desde finales del siglo XVIII, marcó el inicio.
El objetivo de “Atardecer Navideño”, sin embargo, fue el mismo que cuando estrenó en el 2014. En cada canción incluida en el repertorio, el cantautor de 80 años buscó interpretar el sentimiento colectivo de su pueblo. A lo largo de una década, Rivera ha encontrado en la puesta de sol sanjuanera el preludio perfecto para el encendido de los corazones y el reencuentro con lo sagrado en las tradiciones boricuas.
Entre gritos y aplausos, la audiencia recibió al actor, presentador y cantante Rafael José, quien fungió como maestro de ceremonias. Según adelantó Rivera, durante la tarde sonarían “las canciones que la gente conoce y canta”. “Rafa”, como es conocido en la industria del entretenimiento, deleitó con “La trulla” y después presentó al anfitrión, quien salió al encuentro ataviado de amarillo y crema.
“Hoy estamos contentos, pero siempre vamos a estar contentos a pesar de los males. Muchachos, vamos a hacer este recorrido otra vez. Gracias por venir, este es el balcón del pueblo”, saludó después de cantar “El tinajero”.
“Atardecer Navideño” continuó con “Brisas de Navidad”, “Casitas de la montaña” y “Trulla pa’ ti”. El público, quien llegó hasta los predios de la FNCP desde horas de la mañana, lo acompañó a una sola voz.
“Hoy me siento orgulloso porque hay muchos amigos que me acompañan, y nuestros artistas también son parte de nuestra cultura”, expresó Rivera antes de presentar a la primera artista invitada, la trovadora Victoria Sanabria.
Ambas glorias de la música boricua cautivaron con temas como “Cosas del campo” y “Alegoría”. “Infinitas gracias, qué emoción tan grande la que siento en este momento, de estar por primera vez en este balcón, ver un mar de corazones defendiendo lo que es nuestra cultura, esta que nunca morirá siempre que ustedes la carguen y la mantengan viva”, exteriorizó Sanabria.
Como artista, dijo la trovadora, hoy fue “uno de los mejores días” de su vida. Luego de quedarse a solas con el público, la cantante interpretó “Las Navidades más largas del mundo”. Su participación culminó con sus inigualables improvisaciones.
Rivera continuó con “Villancico yaucano”, canción que en el 2026 cumplirá 75 años. Para el exponente, se trata de un tema que representa “la música y sonoridad de nuestra alma”.
1 / 9 | Danny Rivera celebra la undécima edición de “Atardecer navideño” . La Navidad boricua posee un aroma y un color particular que “la voz nacional de Puerto Rico”, Danny Rivera, sabe capturar con maestría. – Pablo Martínez Rodríguez
En el concierto navideño no faltó el tradicional popurrí de temas emblemáticos de la época, como “Noche de paz”, Pastores a Belén”, “Hacia Belén”, “Traigo esta trulla” y “De los hijos de mamá”.
“Controversia”, “Jardinero de cariños”, “El coquí” y “El cardenalito”, por su parte, fueron los clásicos elegidos para cerrar la noche.
Con la calle Tanca, la calle San José y la calle Fortaleza llenas en su totalidad, el anfitrión declaró que Puerto Rico y Latinoamérica “son territorios de paz”. “Buen tiempo para todos”, deseó, a la vez que prometió continuar esta tradición.
El momento culminante tuvo a los Reyes Magos de Juana Díaz. “A dónde van” y “Paz en la tierra” musicalizaron la estampa.
Así, una vez más, y por una hora y media, la música de “El Cantor de Borinquen” transformó el ambiente de la Ciudad Amurallada en uno de celebración y orgullo patrio. A modo de agradecimiento, el pueblo respondió con un prolongado aplauso.
