En picada la confianza de los consumidores en la economía de Puerto Rico

La economía de Puerto Rico está dando señales de que va camino a una recesión y los consumidores puertorriqueños están comenzando a sentirlo y a evidenciarlo en sus tendencias de gasto.

Una encuesta sobre la confianza del consumidor puertorriqueño refleja que apenas un 28.3% de estos se sienten confiados en la economía, sus finanzas y su capacidad de retener un empleo. La cifra representa una reducción de 33% en relación al indicador registrado en noviembre de 2025, cuando los niveles estaban en 42.8%.

Así quedó evidenciado en la más reciente encuesta sobre la confianza del consumidor que producen las firmas Inteligencia Económica y The Retail Group.

Al presentar sus hallazgos ante la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), el economista y fundador de Inteligencia Económica, Gustavo Vélez advirtió que Puerto Rico podría entrar en un panorama económico similar al que había antes de la pandemia en 2020. Esto, por la incertidumbre a nivel mundial, el creciente precio del petróleo y la amenaza de una alteración en la cadena de suministros.

Según Vélez, luego de la inyección de fondos federales que llegó a la isla producto del huracán María en 2017 y la pandemia, “el 2025 demuestra una economía que básicamente está camino a un estancamiento. Creo que, con los datos que tenemos, podríamos decir que hay una recesión. Digo esto con cuidado por los números, pero la Junta de Planificación está siendo cuidadosa”.

“En 2026 vamos a ver la economía en un negativo que regrese a los niveles pre-Covid”, advirtió ante la plana mayor de la industria de alimentos. Esos niveles prepandémicos, dijo, tendrán un efecto en las decisiones de los supermercados porque implican menores márgenes de ganancia, cambios en el costo de la mano de obra y menores ventas.

“Hemos vivido un espejismo financiero que se está acabando”, advirtió el economista.

¿Qué dice el consumidor puertorriqueño?

La más reciente encuesta al consumidor, un instrumento que mide mensualmente su sentir con entrevistas en toda la isla, encontró que los consumidores ya están “sensibles” a los precios y preocupados por su economía. En enero de este año, luego de los anuncios de nuevos aranceles por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la confianza estaba en 28.7%.

Chantal Benet, economista sénior de Inteligencia Económica, explicó que cuando comenzaron la encuesta en 2021, la confianza de los consumidores estaba en positivo. En ese momento, las personas ya recibían los cheques de estímulo fiscal que aprobó el gobierno federal para hacer contrapeso al disloque de la economía.

Benet agregó que Puerto Rico sí ha tenido un alivio en las perspectivas que había con la emigración, pues la población no ha bajado a los dos millones que se anticipaban hace unos años y se ha mantenido estable sobre los tres millones de personas.

En cuanto a los cambios en los patrones de consumo, el área en la que más están cerrando los bolsillos, los consumidores puertorriqueños es en comidas afuera, o en restaurantes.

“Vemos cambios en la comida fuera del hogar, pero también los cambios en la manera que comen cuando salen. Puede ser el impacto de las GLP 1 (inyectables utilizados para el manejo de enfermedades metabólicas y el control de peso), pero nos dicen que salen menos, o piden un plato para dos personas”, explicó la economista.

Mencionó que hay otros cambios, por ejemplo, un mayor interés en productos de energía renovable y menos gastos en arreglos al hogar.

Efecto en las góndolas

Félix Aponte, presidente de MIDA, advirtió que los cambios en la economía –y la respuesta a lo que sucede a nivel mundial – tendrán sin duda un efecto en las góndolas y para los consumidores.

“Si nos aumentan, aumenta”, afirmó.

Agregó que la industria de alimentos opera con márgenes bajos que no permiten asumir los impactos económicos.

“La comida no es discrecional, que el consumidor pueda dejar de comprar. Sí están haciendo otros ajustes y lo vimos en las gráficas de la encuesta. Antes la gente iba a comprar equis marca de papel toalla, ahora van a comprar papel toalla y van haciendo sus ajustes, pero la operación de los supermercados es finita”, advirtió.

Manuel Reyes Alfonso, vicepresidente ejecutivo de MIDA, dijo por su parte que mantienen el ojo en lo que sucede en la capital federal, particularmente con el Tratado de Libre Comercio (TLC) que firmó Trump en su primera administración y que vence en verano.

“En este momento no hay indicativo de qué va a pasar con eso y no podemos predecirlo”, dijo. “El impacto de los aranceles que se ha ido discutiendo es limitado porque no han aplicado a todos los productos protegidos en ese tratado que vence en verano”.

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