El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, volvió a criticar el miércoles las acciones militares de Estados Unidos e Israel en Irán, se mantuvo firme ante nuevas amenazas comerciales de Washington y advirtió que la guerra en Oriente Medio suponía el riesgo de “jugar a la ruleta rusa” con millones de vidas.
“No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno”, afirmó Sánchez en un discurso televisado.
El presidente Donald Trump amenazó el martes con poner fin al comercio de Estados Unidos con España debido a la negativa de Madrid a permitir que Estados Unidos utilice bases militares conjuntas en el país para sus ataques contra Irán.
Sánchez ha calificado los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán como una intervención militar “injustificable” y “peligrosa”.
No está claro cómo cortaría Trump el comercio con España, un miembro de la Unión Europea. La UE negocia el comercio en nombre de sus 27 miembros.
El líder español expresó el miércoles su preocupación de que los ataques contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel pudieran conducir a otro costoso atolladero militar en Oriente Medio, similar a las intervenciones estadounidenses pasadas en Irak y Afganistán.
“En definitiva, la posición del gobierno de España se resume en cuatro palabras”, dijo Sánchez. “No a la guerra”.
La UE dijo el miércoles que protegería sus intereses y trabajaría para estabilizar su relación comercial con Estados Unidos, con el que alcanzó un acuerdo comercial el año pasado tras meses de incertidumbre económica por la ofensiva arancelaria de Trump.
“Mantenemos plena solidaridad con todos los Estados miembros y todos sus ciudadanos y, a través de nuestra política comercial común, estamos listos para actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE”, afirmó el portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill.
Después de que España no autorizara el uso estadounidense de sus bases, Trump dijo el martes que “podríamos usar su base si queremos”, en referencia a las instalaciones de Rota y Morón en el sur de España que Estados Unidos y España comparten, pero que permanecen bajo mando español. “Podríamos simplemente volar y usarla”, dijo Trump. “Nadie nos va a decir que no la usemos, pero no tenemos por qué hacerlo”.
Las amenazas del martes desde Washington ofrecían un nuevo ejemplo de cómo el presidente de Estados Unidos utiliza la amenaza de aranceles o embargos comerciales como castigo. El Tribunal Supremo de Estados Unidos anuló el mes pasado los amplios aranceles globales de Trump, al señalar que los poderes de emergencia no permiten al presidente imponer unilateralmente aranceles generalizados.
Sin embargo, Trump sostiene que la corte le permite, en su lugar, imponer embargos a gran escala a otras naciones que él elija.
España no ha tenido ningún contacto directo con Estados Unidos desde la diatriba de Trump, dijo el miércoles el ministro español de Economía, Carlos Cuerpo.
En declaraciones a la emisora de radio española Cadena Ser, Cuerpo dijo que quería transmitir “un mensaje de tranquilidad. Más allá de estas declaraciones (de Trump), no hay ninguna actuación sobre la mesa (de Estados Unidos)”.
Los principales grupos empresariales de España expresaron preocupación por la amenaza comercial de Estados Unidos, y calificaron a Estados Unidos como un “socio fundamental desde el punto de vista económico y político”.
“Confiamos en que finalmente nuestras relaciones comerciales no se vean afectadas de ninguna manera”, dijeron el martes las organizaciones empresariales españolas CEOE, CEPYME y ATA.
El Banco de España emitió un informe el año pasado que concluyó que la cuarta economía más grande de Europa estaba relativamente protegida en comparación con el promedio de la UE en lo que respecta a la exposición a los aranceles de Trump. Las principales exportaciones de la nación del sur de Europa a Estados Unidos incluyen productos farmacéuticos, aceite de oliva, gas refinado y transformadores eléctricos, según el Observatorio de la Complejidad Económica.
Las exportaciones e importaciones de España con Estados Unidos representaron el 4.4% del PIB, dijo el Banco de España, mientras que el comercio con Estados Unidos para la UE en su conjunto fue del 10.1%.
Las exportaciones de bienes españoles a Estados Unidos representaron el 1% del PIB de España, o 16,000 millones de euros ($18,600 millones), lo que convierte a Estados Unidos en el sexto mayor mercado de exportación de productos españoles, concluyó el banco.
La postura de España sobre el conflicto en Irán es el último episodio de tensión en su relación con el gobierno de Trump.
España criticó abiertamente la guerra de Israel en Gaza y atrajo la ira de Trump el año pasado cuando se retractó del compromiso de la OTAN de que los miembros aumentaran el gasto en defensa al 5% del PIB. En ese momento, España dijo que podía cubrir sus necesidades de defensa estimadas gastando menos -solo el 2,1% de su PIB-, una medida que Trump criticó duramente y ante la cual también amenazó con imponer aranceles como respuesta.
