La actriz Blake Lively y el director Justin Baldoni acudieron el miércoles a un juzgado de Nueva York para ver si su demanda por presunto acoso sexual en el rodaje del drama romántico “It Ends With Us” de 2024 podía resolverse antes de un juicio en mayo.
Las conversaciones entre los abogados se prolongaron durante más de seis horas antes de que Lively y Baldoni abandonaran por separado el tribunal federal de Manhattan y se dirigieran directamente a los coches que les esperaban sin decir nada. Lively parecía severa al salir, mientras que Baldoni sonreía.
El abogado de Baldoni, Bryan Freedman, dijo en un correo electrónico que las conversaciones no dieron lugar a un acuerdo.
Las negociaciones obligatorias suelen ser necesarias antes de que un asunto civil llegue a juicio. No se celebran en público.
Su agrio litigio de un año de duración ha tendido una amplia red en el mundo del espectáculo, atrayendo a los titulares a otros actores, músicos y celebridades y planteando cuestiones sobre el poder, la influencia y la dinámica de género en Hollywood.
Lively demandó a Baldoni y al experto en comunicación de crisis que éste contrató, alegando acoso y una campaña coordinada para atacar su reputación después de que ella se quejara del trato que le dispensaba en el plató de la película.
Baldoni y su productora Wayfarer Studios contrademandaron a Lively y a su marido, el actor de “Deadpool” Ryan Reynolds, acusándoles de difamación y extorsión. El juez Lewis J. Liman desestimó esa demanda el pasado junio.
Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y fue revisada por un editor antes de su publicación.
